Sex Academy Blog

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El hombre también tiene su puntito

— Tienes tu puntito.

— Gracias. Sí, lo reconozco. Tengo mi atractivo.

— No, no. Me refiero a que también tienes tu punto G.

— ¿Cómo? Perdona, yo soy un hombre.

— Yo una mujer ¿y?

— Pues que no me gustan este tipo de…

— Relájate y disfruta.

— Te digo que… ¡Oh Dios mío! qué placer

Y es que todxs tenemos nuestro puntito.

En el sexo es igual.

Tanto las mujeres como los hombres tienen su punto G. Las mujeres ya lo sabían, ¿pero vosotros también?

Atentos chicos.

Tenéis que apartar tantos prejuicios sobre vuestra masculinidad y comenzar a dejaros llevar por los múltiplos placeres que os puede ofrecer el sexo.

Abrir más la mente, porque estáis a 7 centímetros de poder multiplicar el doble e incluso el triple vuestro placer sexual, a través de la estimulación de vuestro punto G o H.

Para muchos tíos esta práctica sexual sigue siendo un tabú porque rompe con la concepción que tienen de su hombría.

Aclaremos algo, la estimulación de la próstata no es un privilegio solo al alcance de hombres homosexuales o bisexuales. También lo es de heterosexuales.

Disfrutar de esta nueva experiencia no significa que tu sexualidad vaya a cambiar.

Tan solo un dato, en los últimos años han aumentado en EEUU los juguetes y masajeadores eróticos, en especial en hombres heterosexuales para aumentar su clímax.

Cada vez son más los hombres que admiten que su eyaculación es más intensa si se les estimula la próstata.

¿Pero dónde se ubica el punto G o H masculino?

Pues a 7 centímetros de la entrada al ano, en el interior del recto y cerca de los genitales.

Más concretamente en la próstata, alrededor de la uretra y el cuello de la vejiga.

En esta zona, repleta de terminaciones nerviosas, se encuentra una pequeña glándula en forma de nuez, responsable de secretar el fluido seminal y que al estimularla vuelve loco de placer al hombre.

Para llegar a ella se consigue introduciendo el dedo suavemente como si fuera un gancho.

La estimulación del punto G masculino es un placer muy diferente a masajear el pene. Requiere de destreza y suavidad porque los movimientos han de ser lentos y de menos a más.

Cómo activar el punto G masculino

No todos los hombres están dispuestos a permitir que accedan a esta zona tan delicada y sensible.

Por lo que crear un ambiente relajado es primordial. 

Sugerencias:

  • Comenzar masajeando el pene es un buen comienzo, a medida que se acaricia suavemente la zona entre los testículos y el ano.
  • También el sexo oral es un gran método para estimular el ano, pero es aconsejable mantener esta zona limpia para evitar malas experiencias.
  • Con la estimulación interna se pueden realizar ligeras presiones hasta encontrar la glándula prostática. Llegado a este “punto” el placer puede ser enorme, alcanzando incluso el orgasmo.

Otra alternativa es la estimulación exterior, masajeando la próstata con una pequeña presión del perineo, entre los testículos y el ano. Mucha gente considera que esta técnica es muy agradable a nivel sexual, aunque no sabe tanto como masajear la próstata directamente..

Dime si te gusta

La comunicación es esencial para hacer de esta experiencia un momento excitante y gratificante.

A la mayoría de tíos les da reparo y pavor que les toquen el ano. La falta de diálogo limita el disfrute a una sexualidad plena y llena de sensaciones maravillosas.

Preguntar si gusta el masaje en el recto, si se encuentra cómodo o si siente excitación con la estimulación será un “punto” para quien lo realiza como para el hombre que lo recibe.

Bueno. Y ahora los tíos que no lo han probado aún, ¿os animáis a buscar vuestro punto G?

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